Simoca: se conocieron nuevos detalles de la denuncia contra el cura párroco

0   102   25/05/2022

El hecho causó conmoción en la comunidad simoqueña, cuando el cura Pablo Valdez fue agredido por familiares de una menor, que denuncian abuso sexual por parte del sacerdote.

La adolescente se encontraba en la parroquia en el momento de la tunda que sufrió el prelado. En medio de los gritos y el ataque, la muchacha se desvaneció al resultar víctima de un shock nervioso. Hasta el lugar había llegado para encontrarse con el párroco, según se conoció.

Por atrás arribaron su madre y padre, quienes la siguieron desde su casa. Antes –de acuerdo a los parientes- había discutido con ellos luego de que le reprocharan por haber regresado tarde a casa. “Salió enfurecida a la calle gritando que se iba a vivir con el sacerdote”, contó un familiar directo. “Las sospechas de que algo ocurría entre ella y el cura, desde hace tiempo, se robustecería cuando la chica fue directamente a buscarlo. En el instante que él salió a atenderla llegaron los papás y se abalanzaron enfurecidos contra él”, añadió el informante.

Al ataque se sumaron otros allegados de la familia y vecinos. Valdez cayó al suelo y ahí continúo siendo golpeado. La Policía no tardó en llegar al sitio al encontrarse la comisaría a una cuadra del templo. Los uniformados rescataron al párroco de medio de la embestida cuando su situación era muy comprometida. Los padres acusan a Valdez de haberse aprovechado de su condición de pastor para, desde hace tiempo, abusar de la adolescente. “Le lavó el cerebro y ahora hasta la desconocemos. Ya dijo que no va a declarar en contra del sacerdote”, dijo otro familiar.

El segundo jefe de la Regional Sur, comisario mayor Julio Gutierrez, precisó que el caso está en manos de la Unidad Fiscal de Delitos Contra la Integridad de las Personas, del Centro Judicial de Monteros, a cargo de Marcelo Leguizamón. Tras el incidente los padres formalizaron la denuncia contra el sacerdote en la comisaría local. De ahí se la elevó a tribunales.

El hecho sacudió a los pobladores de la “Capital del Sulky”, dividiendo las posturas entre quienes salieron a defender al prelado y quienes (entre ellos los familiares) se despacharon contra el pastor con repudio y pedido de justicia. “Todo es muy prematuro para juzgar a alguien que se ganó el cariño y el respeto de todos. Soy vecina de él y nunca vi nada que me llame la atención sobre su comportamiento”, dijo Marisol Lazarte, quien vive al lado de la iglesia de La Merced. La presunta víctima, de acuerdo a sus familiares, se desempeñaba como secretaria del sacerdote. “Ella no era de tomar bebidas ni de salir de noche. A la familia le reconfortaba al principio ver que iba mucho a la iglesia. Pero después comenzó a preocupar su comportamiento extraño”, apuntó uno de sus tíos. A todo esto se sumó sus frecuentes llegadas tarde a casa. (La Gaceta)

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Fuente Monterizos

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