“Hay una protección”: habló la mamá de la niña presuntamente abusada por el presidente de Canal 10 y docente de la UNT

0   84   18/04/2022

El pasado miércoles, la abogada Marina Daniela Moris, expareja y madre de la hija de Rodolfo Tercero Burgos, amplió la denuncia contra su expareja que ya se encuentra imputando por abuso sexual en contra de la menor.

Junto a su abogado, Gustavo Morales, decidió ampliar la denuncia contra el presidente del Directorio de Canal 10 y docente de Derecho de la Facultad de Abogacía, por corrupción de menores, un delito que tiene una pena de 10 a 15 años de prisión.

A horas de haber tomado esta medida, Moris dio una entrevista a eltucumano.com, donde afirmó que existe una connivencia entre Burgos y el Poder Judicial, como también una protección por parte de la Universidad Nacional de Tucumán, ya que sus autoridades aún mantienen al acusado en los cargos que ocupa.

“Él por supuesto jamás se va a reconocer culpable de este delito por lo que ha ocurrido en este transcurso de la investigación penal, porque su objetivo ha sido obstruir la investigación”, comenzó acusando la letrada que recordó las tres órdenes de restricción de acercamiento impuestas contra el acusado, entre ellas, una ordenada para la psicóloga Noelia Medina, profesional que trató a la menor y denunció los indicios de abusos sexuales identificados.

El pasado martes, Moris se hizo presente en la sesión del Consejo Superior de la UNT para poner en conocimiento a los consejeros de su denuncia contra su expareja. Los miembros del cuerpo no estaban al tanto de las actuaciones, por lo que se inició una querella en la Justicia contra el rector José García y el vicerrector Sergio Pagani por el delito de encubrimiento agravado.

Esta inacción de la universidad se debe, según la madre de la menor, “porque hay una protección, hay una cuestión de impunidad porque hay lugares y favores políticos que se deben y que eso es lo que mantuvo esta impunidad”. “En la universidad nosotros tuvimos que instar un proceso cuando es más que obvio que debería haber sido instado por ellos mismos cuando tenían conocimiento de este juicio”, agregó.

Burgos es presidente del Directorio de Canal 10 de Tucumán.-

Luego de señalar la no actuación universitaria en el caso que involucra a uno de sus funcionarios, Moris hizo referencia a los vínculos que el denunciado mantiene con el Poder Judicial, que la llevaron, según sus palabras, a ser víctima de “violencia institucional”, algo que también padeció su hija.

“Me han hecho un bozal legal notablemente improcedente porque las víctimas de abuso o de violencia de género no pueden tener bozal porque estaría dando hasta un mensaje contradictorio a la sociedad, de decir de esto no se habla. Eso no es así”, comenzó contando. Y agregó: “Va en contra de convenciones y derechos internacionales. No puedo jamás tener un bozal legal, sin embargo la jueza dictó una cautelar sin correrse traslado de tema. No está firme porque está apelado, pero por más que no lo tenga legalmente lo tengo de facto al bozal. Porque Canal 10 y uno de los diarios más antiguos de San Miguel de Tucumán están desinformando. No están tratando este tema, tienen la obligación de informar a la comunidad. No lo están haciendo, este tema no está siendo tratado”.

“Esto se inició antes con una violencia institucional que ha ejercido a través de jueces, de magistrados. Sin ir más lejos hay actuaciones groseras de la jueza Valeria Judith Brand, del juzgado de Familia de la Quinta Nominación, donde ha mandado a hacer periciales psicológicas a la madre y la hija y no a Burgos, pese a que hay reiterados escritos pidiendo eso”, contó la abogada.

En ese sentido, Moris explicó que el pasado miércoles 13 de abril, la magistrada Ester Valderrábano de Casas, había citado a una audiencia a la menor, encuentro que debía realizarse en la Cámara de Familias y Sucesiones de la Sala I, algo que no ocurrió ya que recusó a la jueza.

“Con la cantidad de periciales psicológicas que se le han hecho, ginecológicas, exámenes de sangre, Cámara Gesell, esta audiencia no es más que otra revictimización para mi hija. Una audiencia que jamás debería haber sido llamada”, acusó y aseguró que esto fue pedido en el marco de un régimen comunicacional. “Es decir intentan revincular a la niña con un abusador y revictimizarla. Esto no sucedió porque recuse a la jueza con causa por tener una familiaridad con Burgos”, señaló.

Según detalló Moris, recusó formalmente a la jueza Valderrábano de Casas “por el trato preferencial que mantiene la misma y su grupo familiar» con el imputado: “La hija de esta magistrada ha salido más de doce años con Burgos. Es muy amiga de él. Dicta clases con Julieta Casas en la Cátedra de Derecho Constitucional. También es muy amigo de María Guadalupe Casas y el esposo de esta magistrada de la Sala I (Valderrábano de Casas) es Gabriel Casas. Gabriel Casas hizo ingresar a trabajar a Burgos al juzgado Tribunal Oral en lo Criminal Federal en el año 1994″.

“Esta magistrada debería haberse inhibido ella misma de actuar porque claramente no puede garantizar imparcialidad. Además, es una maldad, un desprecio a una niña, querer hacerla sufrir más porque eso es lo que siento que quiso hacer con la audiencia de hoy (por el miércoles)”, indicó.

Y cerró: “Esto lo digo como madre. Querer hacerla sufrir más además de todo lo que viene pasando. Como mamá la escuche llorar por horas, sufrir con el tema de la cámara gesell, asustada con los exámenes de sangre, con las periciales psicológicas a una niña muy pequeña que ha pasado por muchas cosas y hoy esta magistrada la llamaba para revictimizarla”, acusó.

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